LOS CAMBIOS INEVITABLES

LOS CAMBIOS INEVITABLES

El mundo está cambiando debido a la pandemia y no podemos cerrar los ojos ante ello. Podemos tener muchas teorías sobre por qué está pasando esto, y seguramente los que piensan que nos quieren controlar de alguna forma, tengan algo de razón. Sin embargo, debemos darnos cuenta de a dónde nos llevan estos cambios para poder estar preparados y afrontarlos con más consciencia, con más sabiduría y con un mejor saber estar, porque creemos que estos cambios son ya inevitables.

La manera en que trabajamos, seguramente cambiará. El teletrabajo en los casos en los que se pueda aplicar será la norma al parecer. Muchísimas empresas han tenido que hacer una inversión para poder dar a sus empleados medios con los cuales pudieran seguir trabajando desde sus casas, esta inversión ya hecha aunado al hecho de que los costos de empresa se reducen dramáticamente al no tener tantos gastos de luz, agua y de espacios grandes de alquiler para oficinas, hará que desaparezcan esos espacios de trabajo.

Esto para algunas personas será muy beneficioso. No solo para aquellas que por algún motivo familiar necesiten estar más tiempo en casa, sino también para aquellas personas que pierden horas del día desplazándose a un lugar de trabajo que no queda cerca de su casa. Sin embargo, expertos dicen que las personas que tienen trabajos en donde la creatividad está involucrada, se verá afectada. Al parecer, las personas creativas y que trabajan en grupos de ideas, son mucho más eficientes compartiendo espacio físico con sus compañero. La creatividad de ha visto disminuida al tener que hacer las reuniones por zoom.

Hay muchas personas que viven solas y para ellos, el espacio de trabajo es el lugar en donde se relacionan con gente que de otro modo no verían en todo el día. Para ellos, estos cambios pueden tener efectos muy adversos.

Estos cambios en la manera que trabajamos harán que cambie la sociedad y la manera en que convivimos. Hace poco nos topábamos con un articulo en dónde 4 economistas de Estados Unidos predecían que estos acontecimientos derivados de la pandemia, podrían marcar un punto de inflexión en la manera en que nos desenvolvemos en el ámbito laboral, tanto socialmente como en cuanto a genero. Un punto de inflexión, dicen, tan importante como lo fue la segunda guerra mundial.

 Dicen que el hecho de que millones de padres hayan tenido que quedarse de pronto en casa con sus hijos, puede cambiar para siempre la dinámica tanto en el trabajo como en las familias, fomentando la igualdad de genero a lo largo del camino.

Explican que aunque muchas madres serán las que tengan la mayor carga sobre el cuidado de los niños durante la crisis, en muchas familias puede ser que sea diferente, ya que, la mayoría de los empleos que se consideran de primera necesidad, como las enfermeras, empleadas de supermercados, de farmacias etc, la mayoría está integrado por mujeres, lo cual significa que en estas familias, puede ser que sean los padres los que se están haciendo cargo de los niños, o por lo menos, colaborando un poco más de lo que solían hacer. No quitamos importancia al hecho de que hay familias que están realmente sobresaturadas por la conciliación de el trabajo con la vida familiar y domestica. Está sobresaturación actual, debido a que los niños están en casa haciendo deberes sin ir al cole cae con mayor peso en las mujeres que son las que siguen asumiendo el cuidado y la responsabilidad de la casa.

Sin embargo, esta es una situación que nunca en la historia había sucedido, ya que, aunque las mujeres han tenido que trabajar, nunca los hombres se habían tenido que quedar en casa confinados adoptando roles que muchos nunca habían tenido que hacer.

Este cambio dramático en los roles de genero no había sucedido desde la segunda guerra mundial cuando millones de mujeres entraron a la fuerza laboral reemplazando a los hombres en las fábricas. Fue a partir de entonces, cuando la mujer empezó el camino hacia una liberación, por lo menos económica.

Puntualizan que, la mujer sigue siendo la cuidadora primaria de los niños y de las labores domesticas durante esta crisis, pero que, al estar todos juntos confinados en la casa, los hombres están teniendo una mayor participación en las labores domesticas, en la educación y cuidado de los niños, durante un largo periodo de tiempo, lo cual, puede hacer que los roles de genero se impacten positivamente durante estas nuevas normas sociales.

Hay otra forma en la cual las mujeres pueden beneficiarse de estas nuevas normas sociales y de trabajo. Durante mucho tiempo, uno de los factores que más ha preocupado a la mujer cuando ha querido quedarse embarazada, era perder su trabajo, ya que los trabajos no contemplaban la posibilidad de flexibilizar sus horarios a las necesidades femeninas. Este confinamiento por la pandemia nos ha enseñado que trabajar remotamente desde casa es posible, y no solo eso, sino que también puede ser igualmente efectivo.

Es increíble que durante tantos años las empresas no hayan flexibilizado sus normas, no porque no pudieran, está claro a la vista de lo que está sucediendo, sino simplemente por que no era importante satisfacer las necesidades propias de lo femenino. Pero después de lo visto, creemos que no habrá marcha atrás.

No se trata de alabar la situación que estamos viviendo, porque no es el caso. Estamos encarcelados y es una situación penosa. Pero sí se trata de ver cuales pueden ser los caminos que podemos trazar. Siempre, cualquier situación, aunque sea impuesta por la fuerza, puede desencadenar acontecimientos que no teníamos contemplados, y que nos pueden llevar a tener una mejor desenvoltura.

Para las mujeres, el hecho de que nos dejaran trabajar en la segunda guerra mundial fue una trampa del poder, porque nos esclavizaron doblemente. Pero el poder quizás no contempló que, al tratar de conseguir mano de obra barata con las mujeres, nos estaban haciendo fácil el camino de liberación económica, que hasta entonces no habíamos tenido.

Quizás esta crisis también sirva para algo. Algo que el poder no ha podido contemplar pero que nosotras como mujeres, podamos aprovechar para mejorar nuestras condiciones de vida y de relación.