21Enero

LA DIOSA IXCHEL, DIOSA LUNAR

Por Virginia Galván

LA DIOSA IXCHEL, DIOSA LUNAR

Dentro de la cosmovisión maya en su pictografía representa a la presencia femenina sagrada que nos recuerda a la  memoria ancestral de la visión sana e iluminatoria de lo que es la figura de la mujer.

Era la Diosa del parto, la procreación y la medicina, también de las enfermedades; la diosa lunar está relacionada con el agua. Ha sido nombrada como Señora del Mar, la del Medio del Cenote, la que está en el lodo, la que sale de la arena.[1] [2]

La imagen de la Diosa Ixchel está simbolizada por dos figuras que son la dualidad y que hay que trascender como mujer, y para que surja la esencia desde ella deben estar balanceadas. A su vez representa dos etapas cronológicas en su edad que nos recuerda los registros de su auténtica valoración, cualidades y posturas en todas las dimensiones de su ser.

Ixchel Joven. La Diosa de la fertilidad.

Representa los años de lozanía y juventud asociados con el primer ciclo de su existencia, manifestándose su edad reproductiva y su compromiso con el núcleo familiar. Está vinculado a la primera rueda de 52 años del calendario sagrado Tzolkin. Las antiguas escuelas de sabiduría de la vida sabían que en el momento de la menstruación, estaban listas las sacerdotisas para tener un encuentro íntimo con los sacerdotes y compartir ambos la fuerza de la vida, ese tremendo impulso creativo que la mujer despliega en ese tiempo de su existencia. Esta conjunción no se consideraba únicamente para procrear sino para alcanzar conjuntamente otros estados de consciencia e iluminación, ejerciendo ella como suma sacerdotisa, compartiendo con el hombre la esencia de los núcleos lumínicos contenidos biológica y espiritualmente. A esta conjunción se le consideraba “sexualidad creativa” la cual reactiva los códigos lumínicos del arquetipo divino de ella y que son los que permiten experimentar a ambos la existencia desde una nueva dimensión.

Ixchel Anciana. Diosa de la medicina.

Representa a la mujer que ha madurado a partir de las propias experiencias y ha sido capaz de adquirir sabiduría. Está asociado con el principio del segundo ciclo del Tzolquin que según este después de los 52 años de edad renace al siguiente circulo de nuestra existencia en el cual es considerada “Mujer mariposa, Ixpapalotl”, aquella que ha roto el capullo de la oruga y ahora se extiende con sus exquisitas alas multicolores para manifestar plenamente todas las cualidades preciosas de su ser. Su presencia se hace sentir en el servicio a su comunidad. Está asociada con la medicina ya que ha desarrollado su capacidad intuitiva y perceptiva, ha penetrado en los misterios de la existencia y así puede traer la medicina a la tierra que proviene de su profunda experiencia de amor y se abre como una flor para ofrecer su exquisito aroma considerado como la única fuente de curación. Conoce el manejo invisible de los elementos vitales que componen la naturaleza y que curan a través de su visión y amor activos. Inicia en el tiempo de la llamada menopausia que es un término en esta cultura deformado ya que como término anuncia el fin de la vida. Su verdadero valor -de acuerdo a las culturas antiguas ancestrales-, es el poderoso periodo creativo en el que entra la mujer en sensibilidad, sabiduría, percepción profunda, revaloración de la alegría de la vida, guía de comunidades conservando los dones femeninos de inigualable belleza y dulce atracción como una perla exquisita.  Se vincula con la naturaleza. Sabe percibir la calidad de la alimentación para su mayor salud física, emocional, mental y espiritual. Sus cualidades son “La Belleza y Sabiduría”.

Esta Diosa representa a cada mujer que con su preciosa presencia va sanando al mundo.

En la actualidad se cree encarnada en la presencia y sabiduría de Nah Kin.[3]

 


[1]“La Diosa Viviente. Mujer Medicina, Mujer sabiduría, Mujer Chamán”. Nah Kin, psic. Eugenia Casarín. Editores “Los Ahuakines”.

[2]http://diccionariodesimbolos.com/ixchel.htm

[3]“La Diosa Viviente. Mujer Medicina, Mujer sabiduría, Mujer Chamán”. Nah Kin, psic. Eugenia Casarín. Editores “Los Ahuakines”.

Posted in CULTURA

Comentarios (1)

  • paula turin

    paula turin

    09 Febrero 2017 a las 19:18 |
    Estimulante,e inductivo para valorarse en esta edad.
    Induce a sguir estudiando.......experimentando en nuestra propia vida
    Gracias.

    responder

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