Ahora se acuerdan de nosotras (Mayo-09)

Los tiempos que corren, la situación mundial, la profunda crisis, no solamente económica, sino de criterios e ideas de futuro, sentimos que tiene que mantenernos en un sutil estado de alerta a las mujeres.

Si cuando se produjo la revolución industrial, se nos “otorgó el derecho” a trabajar fuera del ámbito doméstico para llenar fábricas con mano de obra miserablemente remunerada, ahora se acuerdan de nosotras, en un momento que evidencia, de una forma rotunda, que los principios sociales, económicos, espirituales (¿?) sobre los que se ha sustentado la civilización desde hace milenios, hacen aguas como un barco cuya quilla  nunca hubiera sido bien trazada.[1]

Y ahora, los náufragos gritan: ¡Socorro que nos hundimos!

¿Se recurre ahora a la mujer -y esta es la pregunta cuya respuesta nos inquieta enormemente- por convencimiento de que posee unas cualidades para organizar el mundo de otra manera que garanticen una permanencia y bienestar de la especie, o por la evidencia de que estas cualidades nos pueden sacar ahora del “atolladero”?

En el primer caso sería como decir: Pasen señoras, organicen usted las cosas como crean conveniente, nosotros simplemente contemplaremos…

En el segundo caso, sería como el adolescente, que se cree joven, sabelotodo y prescinde de los consejos de papa y mama, pero  al primer revolcón vuelve y entona  el: ¡Qué razón tenías! Hasta que se pasa el berrinche entre la complacencia materna y paterna y vuelve a prescindir de los consejos y advertencias, porque en el fondo, considera a los padres “caducos”, “obsoletos”, “mayores”. En el fondo inferiores. Su tiempo ya pasó.

Ahora se empieza a oír que falta “liderazgo femenino”, que las empresas que han sido gestionadas sólo por hombres, presentan muchas carencias y que las mujeres crean una riqueza más sólida que los hombres.

Islandia ha puesto a dos mujeres al frente de los grandes bancos nacionalizados por la crisis y una mujer se ha puesto al frente del gobierno después de que el primer ministro dimitiera por las turbulencias económicas que han llevado a la bancarrota al país. Es una muestra.

Cada vez son más los que piensan que la economía y la política funcionan mejor con las mujeres al mando. Cada vez son más los estudios que recomiendan tener mujeres en los consejos de administración ante los fallos cometidos por los actuales sistemas financieros.

La rentabilidad de las compañías que tienen a tres o más directivas en la cúpula es cinco puntos porcentuales superior a la media.

El recién Coloquio Internacional de Liderazgo Femenino organizado en Liberia, evidenciaba la necesidad de que más políticas gobernaran.

“Por lo general, las mujeres son más conscientes del riesgo; ponen la ética y la responsabilidad social y el gobierno corporativo por encima de otros valores en su agenda y, a la hora de tomar decisiones, usan tanto sus habilidades racionales como emocionales”. Afirma Halla Tómasdóttir [2].

Se afirma que las mujeres utilizan un modelo de liderazgo llamado transformacional, lo cual implica saber motivar más y mejor, saberse ganar la confianza de las personas y a animar a los subordinados a desarrollar sus potenciales. Suelen ser más tolerantes y se centran en conciliar diferentes puntos de vista.

Se afirma de Angela Merkel su capacidad para el diálogo y su flexibilidad. En Africa, Ellen Johnson-Sirleaf, se convirtió hace tres años en la primera jefa de estado del continente. Después de catorce años de guerra civil que asoló el país, “se preocupa más por lo que hace, no por lo que dice; las mujeres quieren poder para tener influencia, no para conseguir más poder; negocian, no fuerzan; sienten que han triunfado cuando todos están de acuerdo y creen que sus decisiones son justas”, afirma Inmanyara una de las ejecutivas más respetadas de Africa.

 

Los investigadores sobre la diferencia entre hombres y mujeres como líderes, no han obviado el aspecto biológico de ambos. Incluso la universidad de Cambridge, realizó un estudio en el que pudo constatar que los altos niveles de testosterona [3] por la mañana en los agentes de Bolsa se asocian a una exitosa jornada de ganancias. A mayores niveles de testosterona, más riesgos se corren.

¿Serán entonces los estrógenos la solución a la economía mundial? La hormona oxitocina [4] hace que las mujeres suelan reaccionar de forma más cautelosa y evalúen riesgos.

La puesta en marcha de los microcréditos para mujeres en el tercer mundo, que hizo hace años Muhammad Yunus, ha puesto de manifiesto como las mujeres crean más riqueza y son fiables a la hora de devolver los créditos.

“Cuando el préstamo entra en una familia a través de una mujer, los beneficios van directamente  al bienestar de toda la familia: los niños van al colegio, comen mejor, el tejado está arreglado… Cuando se trata de un hombre, hay demasiadas posibilidades de que acabe en licor”, afirmaba Daley Harris, director de un movimiento de microfinanciación del que se han beneficiado cien millones de familias pobres de todo el mundo.

Es evidente que la mujer tiene una manera de entender las relaciones, la economía, los conflictos, bien diferente al hombre y que en estos momentos puede constituir una variable capaz de modificar un sistema corrompido.

Pero también puede ocurrir, que se aprovechen sus cualidades para salir aparente y  transitoriamente de esta situación y una vez aliviados por ello, se perpetúen  las “mismas quillas” que están haciendo naufragar al barco, y la mujer quede de nuevo relegada hasta nueva orden.

Y… ¡Ojo! que el náufrago, en su desespero puede ahogar también a su salvador! (En este caso “salvadora”)

Volviendo a nuestra inquietud inicial, más que nunca urge una introspección en la búsqueda y desenvolvimiento de las cualidades de lo femenino de especie, no para que sea un recambio a una situación que agoniza, sino que ponga de manifiesto que, no sólo las mujeres las poseen, sino también los hombres (no olvidemos que el hombre tiene un cromosoma sexual X) De momento seguimos siendo una especie con dos sexos, y  a ambos,  corresponde dar cumplimiento al desarrollo espiritual de la especie, en un planeta que, en su  conmovedora belleza nos recuerda que Dios no anda muy lejos… Algo muy a tener en cuenta en los momentos de desespero.

 


[1]La quilla es la pieza más importante de la estructura sobre la que se construye un barco. La quilla es al barco lo que la columna vertebral es al esqueleto.

 

[2]Presidenta ejecutiva de la firma de inversión fundada por mujeres Augur Capital y una de las portavoces que promueve el liderazgo de las mujeres en Islandia

[3]La testosterona es una hormona androgénica producida por los testículos.

[4]Está asociada con la afectividad, la ternura, se produce en mayores cantidades en la mujer.

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