Amantes-1 (Junio-09)

Hoy nos inspiramos en nuestro encuentro internacional anual:

 

 

En pleno año de la Desesperación dos antorchas de esperanza se encendieron en zonas “marginales” del planeta: África y América del Sur. El Tercer Mundo albergó el seminario de cuatro días y medio, que preparamos primorosamente con nuestro coordinador J.L Padilla.

De diferentes partes de Europa: Alemania, Francia, Estonia, Lituania, Noruega, Finlandia, Italia y España, más de un centenar de personas buscadoras se allegaron a la isla de  Kerkennah, en Túnez. Un entorno de ensueño para un encuentro mágico.

En Ecuador asistieron más de doscientas personas de sitios tan diversos como México, Colombia, Venezuela, Perú, Brasil, Uruguay, República Dominicana y Chile.

Una transmisión atrevida, comprometida, reveladora, y profundamente conmovedora que vamos a sintetizar en dos artículos.

El fundamento de este encuentro, la piedra angular, es el amor que sostiene a toda la Creación. Un amor Amor que está, que es, pero que no se ve, que une todo y sostiene la vida, ese Amor Misterioso… ¡Ese Amor Místico, el que permite la existencia de los Amantes!

Sin ese Amor… no puede haber verdaderos Amantes… Hay amores, quereres, enamoramientos, roces, conveniencias… pero Amantes, no. Para llegar a la experiencia de Amantes, realmente se tiene que configurar un AMOR MÍSTICO.

SIN AMOR MÍSTICO NO HAY AMANTES

 

Todos los seres han sido amados en algún momento. Hasta en los sitios más terribles siempre hay alguien que ama. Pero, en verdad, quien realmente  nos ama, es la Fuerza misteriosa que hizo posible que fuéramos viables.

Ese amor que nos permite la vida, es un amor místico (místico: del latín, misticum: misterio). ¿Por qué? Porque es un amor misterioso; viene de alguna parte, de dónde, no sabemos, pero siempre llega.

Claro, cuando uno oye hablar del amor místico, parece que queda tan lejos, que es casi una experiencia imposible de vivir. Sentimos que, obviamente, eso no depende de nosotros, porque el amor no es nuestro; pero, el ser humano, sí puede hacer determinadas cosas para disponer su estructura a sentir este otro nivel del amor. Es por ello que este encuentro contó con la especial incorporación de elementos prácticos: meditación, danza, oración, realización de mandalas, mantras, vivencia poética, belleza y elegancia a la hora de la cena.

Estas actividades promueven la activación de ondas cerebrales diferentes de las que usamos habitualmente, lo cual nos permite entrar en otras sintonías, y amplificar nuestra sensibilidad hacia otras dimensiones del Amor.

Para poder adentrarnos en Amantes, lo inicial es desmitificar esa palabra que ha sido tan castigada por todas las culturas del planeta.

La palabra “amante” pasó a ser proscrita por nuestra cultura, basada en contratos matrimoniales, en vínculos establecidos: novio, prometidos, casorio. Todo lo que se desarrollaba fuera de lo “socialmente correcto”, era considerado “amantes” y por tanto, malo, pecado. Éste fue un mecanismo de la Iglesia, de la familia y de la moral establecida para controlar los vínculos entre las personas.

El hombre, al darse cuenta de que no podía controlar la fuerza del amor, la quiso manipular y estableció parámetros de lo que “debe” ser el amor. El amor debe ser esto: conocerse, tener un noviazgo, casarse, tener hijos, reproducirse, cuidarse en la vejez y hasta que la muerte los separe… Y, dentro de este encorsetamiento del amor, quien salió más perjudicada fue la mujer pues, está mucho peor considerado que tenga amantes. Por un lado, la sociedad las condena más, y por otro, las mujeres se ensañan más contra otras mujeres. Por eso suelen sentirse más culpables, se mienten más a sí mismas y a otros, y se auto-agreden. En pleno siglo XXI, muy pocas mujeres hacen lo que sienten.

En todos los casos, esas guerras verbales e incluso físicas hacia los amantes están basadas en la envidia. Quien más quien menos se ha visto criticando a otros en la oficina o en el bar con amigos, y creemos que sería bueno que aprendiéramos a detectar en nosotros mismos si ese sentir es envidia o es una “crítica constructiva”… Cuando la envidia aparece, en principio, surge algo así como un enfado, un cabreo, luego salen malos gestos hacia los amantes, y siempre se piensa que hay aprovechamiento o que hay engaño… que esa relación no tiene ni pies ni cabeza…

Creemos que la forma en la que, habitualmente, se juzga a los amantes está motivada por la venganza, la persecución, el odio, el rencor. Todas nuestra reacciones tienen una base de envidia… Envidia que se manifiesta, la mayoría de las veces, en rabia.

Rabia porque esos amantes, han tenido el coraje y la gracia de asumir lo que sienten y darle cauce…

Rabia, porque suelen recordarnos que alguna vez hemos sentido lo mismo… pero no tuvimos la valentía, el humor, ni la CREENCIA suficiente para darle cauce…

Rabia, por no amar lo suficiente la propia vocación…

Rabia, por haber renunciado al ideal...

Rabia, porque se lleva en el interior la sombra de no haber dicho que sí a la llamada del amor…

Rabia.

Y por eso, aquellos que juzgan y condenan a los amantes, no pueden permitir que otros sean auténticos, sean sinceros, sean naturales… no pueden permitir que otros se dejen llevar por la fuerza de lo Amante.

Por esa rabia, no permiten la diversidad… Por esa rabia están contribuyendo al deterioro de la especie.

Quienes aspiran a vivir enamoradamente la vida, no deben permitir que les destrocen los conceptos humanos que coartan y asfixian el amor.

El Amor no sabe de justicias.

El Amor  no sabe de razones.

El Amor sólo sabe de pasiones enarboladas.

El Amor sólo sabe de encuentros inesperados...

Por tanto, de nosotros depende que nuestra sociedad se abra a nuevas dimensiones amorosas o, por el contrario, sigamos encerrando a los amantes en el calabozo de nuestros corazones.

No se consientan veleidades en ese nivel.

No se consientan debilidades en ese nivel.

Los Amantes no son amigos...

SON AMANTES.

Los Amantes no son compadres....

SON AMANTES.

Los Amantes no son reproductores....

SON AMANTES.

Los Amantes no son convivencias soportables.... 

SON AMANTES:

Los Amantes no se llevan bien....

LOS AMANTES SON AMANTES.

Los Amantes no se toleran....

SON AMANTES.

 

Y ser Amante es estar fundidos

en un permanente idilio de Amor,

es estar en el orgasmo mantenido permanente,

es fundirse en el ORGASMO DEL SEÑOR…

 

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