Ansiedad (Septiembre-12)

ANSIEDAD

Érase que se era, una mujer… que tenía ANSIEDAD.

¡Qué raro!, ¿verdad?

Decía que estaba ansiosa por el trabajo. Porque no daba todo lo que ella sentía y sabía que podía dar, pero no podía sobreponerse a eso y la ansiedad iba en aumento. Para colmo de males, tenía dos hijos a los que también sentía que no les prestaba la suficiente atención.

Esta situación se fue focalizando hacia una situación de trastornos alimentarios:  empezó a volcar la ansiedad en una obsesión por la alimentación, por la comida. Ella quería comer correctamente, adecuadamente, pero todo eso la llevo a un estado muy obsesivo con la comida, finalmente comía más de lo que debía y esto la llevaba a engordar.

La cuestión es que ella era muy consciente de que la alimentación se había constituido en un problema, pero no se encontraba con fuerzas para dar un cambio por su estado de ansiedad.

A ello se unía que dormía mal, y en cuanto se despertaba (podía ser a mitad de la noche), se levantaba y aprovechaba para darle vueltas a cualquier cosa y entretenerse con más comida. 

Además esa ansiedad se había aumentado en los últimos meses porque empezó a correr la voz en su trabajo, de que la empresa iba a cerrar, y esto empeoró su sintomatología.

Evidentemente, con esta situación, sus relaciones afectivas estaban resintiéndose, no tenía ganas de nada, y menos de tener relaciones sexuales con su marido.

Las crisis de ansiedad se convirtieron en cotidianas.

 

Esta historia nos permite meternos en esta situación que cada vez se ve más y más y más.

¿Cómo debemos considerar esa ansiedad?

Cada vez se presenta más, sobre todo en los países desarrollados. Sin duda es una situación generada o muy en relación con el estilo de vida que llevamos, competitivo, que busca la productividad, el ganar, el hacer cada vez más, tener cada vez más, subir, ascender puestos, de tal manera que esto nos lleva a un estado de estrés, o rapidez con el que se quieren hacer las cosas, y llega un momento en que la situación se empieza a desbordar y da síntomas como la dificultad de respirar, una sensación de bola en el pecho, o palpitaciones, o trastornos digestivos o de la evacuación, se empiezan a tener dificultades con el sueño, se pueden tener también problemas convivenciales.

Generalmente cuando ya se presentan este tipo de somatizaciones hay un gran riesgo de que derive a una depresión, son un preámbulo de estado DEPRESIVO.

Esta situación nos la expresa muy bien la película “CHAPLIN, CADENA DE PRODUCCIÓN”.

Es un aceleramiento que se introduce en la vida de las personas y la sensación es de que nunca va a dar tiempo a hacer todo lo que se quiere hacer.

Descompensación de velocidad

El estado de ansiedad desde este punto de vista es como una descompensación de velocidad entre lo que la persona siente que puede y debe hacer y lo que realmente le da tiempo a hacer. Esto lleva a sensación de desfase, no se está en la misma línea de desarrollo de lo que le exige el medio y lo que puede dar, tanto físicamente como mentalmente.

Toda esta vivencia de los acontecimientos también se corresponde con el DESEO, de querer hacer, tener, realizar y no se puede llevar a cabo como se quisiera, en el momento en que se quisiera.

En esta cultura, además, tal y como está concebido este estilo de vida, un cierto grado de velocidad en hacer las cosas es muy bueno, está muy valorado. Porque se está en ese afán rentista, y ese grado de ansiedad se promueve y está motivado por esta cultura, está bien visto y llegamos así al límite de no saber hasta donde tenemos que hacer, hasta dónde podemos llegar. La situación se nos escapa de las manos, de la vida.

Es una de las causas, por ejemplo, de que muchas de las profesiones que en esta misma cultura se gestan (ejecutivos, policías, militares, etc…), cuando tienen que jubilarse o se paran, producen un auténtico sufrimiento, porque el ritmo al que han estado sometidos, se rompe de golpe. Trasladan a la casa el estrés al que han estado acostumbrados y la situación se puede volver insoportable.

Se vive hipotecado

Otra cosa importante es que se vive hipotecado, y aquí nos referimos a todo, estamos endeudados con muchas cosas.

Se quiere vivir en un nivel de vida que no nos corresponde o que no podemos soportar y nos hipotecamos, nos llenamos de deudas para, al fin y al cabo, aparentar.

Y, por supuesto, se han hipotecado los sueños, los ideales, las vocaciones… porque quizá no eran tan rentables como la sociedad exige, porque no se tuvo la suficiente fuerza para que se impusieran… y el trabajo cotidiano se convierte en eso: “trabajo”, algo que hay que hacer, pero que ni gusta ni produce la satisfacción que debería si fuera un trabajo (o mejor dicho, un hacer) vocacional.

Ponerse metas realizables

La idea es transmitirle a la paciente que se establezca metas que se puedan realizar. Porque si no, se queda siempre con cosas pendientes y va arrastrando angustia, ansiedad, siempre tiene algo que hacer.

Es importante hacerle ver esto, ponerse pequeñas metas y ser realista con la situación personal.

No buscar culpables en el exterior

Hacerle ver que esa situación no está motivada por el exterior, sino por el sujeto mismo que calcula mal los tiempos de realización de las cosas que tiene que hacer y cae en su propia trampa.

Detrás de la ansiedad suele haber miedo

La situación de esta paciente nos pone en una situación social predominante, tras la ansiedad puede haber miedo, y justo en esta paciente hay una preocupación por el cierre de la empresa.

Otra cosa que debemos hacerle ver de otra manera, en el sentido de que no tenga miedo, sino de que se alegre porque al fin y al cabo el trabajo le da angustias, y ante la quiebra del trabajo, se puede calmar, puede analizar las cosas de otra manera, por dónde le toca vivir, tendrá una indemnización, un paro, y ayudarle a ver la utilidad de la pérdida de trabajo. Hacerle ver que la actitud de uno mismo puede cambiar para vivir los acontecimientos de otra manera, de otra forma.

 

TRATAMIENTO

1-Organizar toda su energía, organizar su estructura, toda la actividad de su estructura, para ponerla en el sentido de su energía original.

41VB ZULINQI, organiza toda la actividad del ser, a través del TAE MO.

Además, VB es una entraña curiosa, que es el juez, es quien sabe decidir en cada momento cómo y dónde y de qué manera realizar las cosas y a qué velocidad hacerlas.

Actuamos en lo físico y en lo mental ya que el TAE MO recoge todas energías, las que ascienden y las que descienden, y también le va a ayudar a regular el ritmo de las menstruaciones.

2-Unir el estado de ansiedad a una situación de cambio diferente que le permitiera hacer las cosas de otra manera.

28VB WEIDAO, para ir en el sentido de su TAO.

3-Revertir el estado de obsesión que se está generando.

17RM SANZHONG, MO de MC

7C SHEMEN, resonador tierra, para centrar, ritmar e ir a la velocidad adecuada, y para actuar en su sentir.

44V BENSHEN de C, para apoyar a un cambio, a una actitud de no estar obsesionada. Para que el miedo no apague la alegría del corazón y éste se mantenga en su estado correspondiente.

4-Para los problemas alimenticios y el cuadro ansioso.

14RM JUQUE, MO de C, dirigido al 15RM “Depósito psíquico”. Son resonadores que se usan mucho cuando hay problemas con la alimentación, ya sea por obesidad, bulimia, etc…

ACCESO

RED INSPIRACIÓN

ESCUELA NEIJING

CONTACTO

 

 

COMUNICACIONESTIAN

 

TIANTV