Bulimia y Anorexia (Noviembre-12)

Siguiendo nuestra recopilación de información de las historias clínicas, hoy traemos un tema que afecta a un número creciente de mujeres en, sobre todo, el primer mundo, nos referimos a:

ANOREXIA Y BULIMIA

Son dos alteraciones en la alimentación, en la ingesta del alimento, y las traemos a estas páginas porque dentro de las denominadas enfermedades de la mujer, aunque no sean únicamente femeninas, sí es verdad que le afecta en mucho mayor porcentaje que al varón.

La belleza física aparece siempre asociada al éxito social y profesional. Todos conocemos los nombres de las “top-model”, pero a casi nadie le suenan los nombres de mujeres con logros personales tan importantes como descubrir tratamientos eficaces para una enfermedad o defender los derechos humanos.

Las librerías, los programas de televisión, las películas nos ofrecen abundantes modelos de cuerpo ideal que no son de ningún modo ideales. De la misma forma que se nos recuerda cómo debemos ser (altas, estilizadas, guapas, vestidas a la última) se nos sugiere cómo podemos conseguirlo: dietas milagrosas, operaciones de cirugía estética, productos de belleza y ropa de la que llevan modelos escuálidas que vemos en los desfiles.

Necesitamos renovar de nuestros valores y nuestras conductas.

Necesitamos, sobre todo, redefinir lo atractivo con parámetros más amplios, para que la mayoría de las personas, y no sólo una pequeñísima parte, pueda sentirse bien con su apariencia personal.

Necesitamos poner énfasis en otras características (ingenio, identificación, talento, inteligencia, sentido del humor...) a la hora de evaluar la valía de las personas, no sólo la parte física.

Por lo tanto, hablar de anorexia y bulimia es cuestionar nuestra cultura en algunos aspectos. En este sentido, las medidas que se tomen desde el mundo de la política, de la moda o de la salud son muy importantes, pero sobre todo desde el punto de vista de la educación y formación de la mujer.

Tenemos que conseguir desarrollar una educación femenina que ayude a identificarse, sobre todo, a las adolescentes pero a todas las mujeres en general. Una educación en la que la que se de una gran importancia a la inteligencia emocional: si fortalecemos nuestra forma de vivir las emociones, podremos primeramente controlar nuestras respuestas –con lo que la bulimia tendría mucha menor incidencia-, pero por otro lado desaparecerá la baja autoestima y seremos capaces de crear nuestros propios criterios y sentirnos seguras con ellos, lejos de los que nos vengan impuestos, por lo que las modas no nos influirían tanto –la anorexia carecería de espacio-.

Cuando una mujer está identificada, su cuerpo está totalmente aceptado; de acuerdo a los cánones o no, es el que tiene, y es perfectamente válido para su función.

A la hora de la práctica con pacientes, tenemos que decir que el diagnóstico de ambos desórdenes es puramente clínico. Hay unos criterios que han sido proporcionados por la Asociación Psiquiátrica Americana en su publicación llamada Manual de Diagnóstico y Estadística de los desórdenes Mentales, 4ª edición (por sus siglas en Inglés DSM IV) que se han convertido en los estándares o criterios diagnósticos.

¿QUÉ ES LA BULIMIA NERVIOSA?

Existe en medicina la anorexia y la bulimia como síntomas. La anorexia sería la falta de apetito, y la bulimia sería el apetito exagerado.

Vamos a centrarnos en la bulimia pues veremos la anorexia en el próximo artículo.

Empecemos por lo suave: esa bulimia que todas hemos tenido en algún momento premenstrual, o en tiempos de mucha ansiedad, estrés, depresión… y que, a lo mejor, nos ha hecho coger unos kilitos pero que luego, al volver a la normalidad, todo ha desaparecido.

Pero hay veces en que la bulimia se mantiene, se hace crónica, quizás sea la ansiedad, angustia y desesperación actuales, que producen una sensación de carencia, de vacío interior, y llevan a intentar ‘llenar el agujerito’ que se ha producido en sus vidas mediante la ingesta de alimentos. Desde que nacemos relacionamos el comer –o en su momento mamar- con estados de placer y satisfacción. Debido al estilo de vida actual en el que la búsqueda del placer es tan importante, evidentemente la ingesta de comida se tiene inconscientemente como referencia para paliar las situaciones de displacer que se vivan. Normalmente esta bulimia crónica produce obesidad o, cuanto menos, sobrepeso.

Otra cosa es la bulimia nerviosa como enfermedad mental.

Es una patología que se manifiesta porque la persona come en exceso –o tiene episodios regulares de ingestión excesiva de alimento- y siente una pérdida de control sobre la necesidad de ingerirlo. Estos episodios provocan en ella una sensación de auto-rechazo, que le lleva a lo que se llama ‘purga’ con el fin de evitar el aumento de peso y que, al mismo tiempo, le produce una sensación momentánea de alivio.  Los métodos para esto último pueden ser:

Provocarse vómito.

Ejercicio excesivo.

Uso de laxantes, enemas o diuréticos.

Las mujeres que padecen bulimia son bastante difíciles de detectar porque, aunque típicamente comen grandes cantidades de alimentos ricos en calorías, por lo regular lo hacen en secreto.

Además, las mujeres bulímicas con frecuencia están en un peso normal (aunque pueden verse a sí mismas con sobrepeso). Debido a que el peso a menudo es normal es posible que los demás no noten este trastorno alimentario.

En la bulimia, pueden presentarse episodios de ingestión excesiva de alimentos con una frecuencia de varias veces al día durante muchos meses.

El trastorno es más común en niñas adolescentes y mujeres jóvenes que en adultas, pero también se puede dar el caso. La mujer afectada generalmente es consciente de que su patrón de alimentación es anormal y puede experimentar miedo o culpa con los episodios de ingestión excesiva de alimento y posteriores purgas.

Todo lo que se come se transforma en algo, y si se mira esta patología desde un punto de vista psicológico nos podríamos preguntar: ¿qué se quiere comer la mujer que padece bulimia? Pues quiere comerse aquello que le ayude a transformarse en otra cosa (ser líder, tener éxito, ser aceptada…). Se come el símbolo de aquello en lo que se quiere transformar o lo que quiere obtener. Por lo tanto, si utilizamos la MTC para solucionar el problema, un planteamiento sería el de trabajar sobre el cuerpo espiritual y mental.

 

Tratamiento energético nº 1:

·       Shen Qe, Qi He, 8 RM, Puerta del palacio de las emociones, Fusión con el soplo. Lugar por el que el feto se comunicaba con la madre y por el que recibía la alimentación perfecta: justa y necesaria. Se pone sal, jengibre y moxa.

·      Zhi Shi, 52V, Asiento de la voluntad. La persona come porque no tiene fuerza de voluntad para no hacerlo. Hay que reforzar esa voluntad. Moxa indirecta.

·       Shen Tang, 44V, Palacio de la providencia. Trabajamos al emperador para que el ser se adapte a lo que es. Moxa indirecta.

·       Shen Dao, 11TM, Ruta divina. Para fortalecer el agua y lo más puro del ser. Puntura ascendente y Moxa indirecta.

·       Qi Hai, 6RM, Mar del soplo. Para fortalecer el agua. Puntura descendente y Moxa indirecta.

·       Punto Shen Men de la oreja. Para reforzar la voluntad. En ambas orejas, o la mujer en la derecha y el hombre en la izquierda.

 

Tratamiento energético nº 2:

·       2TR, Ye Men, Puerta de los líquidos. Masaje en sentido ascendente.

·       Punto estómago de la oreja. Masaje con presión bilateral con la uña.

·       36E, Zu San Li, Divina indiferencia terrestre. Masaje presionando y de forma ascendente con el dedo pulgar. Bilateral.

·       8B, Di Ji, Sistemas terrestres. Masaje en tonificación con presión pulsátil con la uña del pulgar. Bilateralmente.

 

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