Enfermedades Autoagresivas (Abril-12)

ENFERMEDADES AUTOAGRESIVAS:

 (En escena, una sala de espera, con cuatro pacientes sentadas. Hay un cartel que dice: “AAA”)

Doña Sufri-ANEMIA: Isía (Se hace mala sangre y siente culpa por que no ha creído suficiente en dios, no ha sido buena hija ni buena madre ni esposa)

Doña Infi-TIROIDITIS: Xema (Divorciada se siente fracasada porque la familia era su objetivo de vida. Baja autoestima. Cascada de dominio)

Doña Culpi-COLITIS ULCEROSA: Aida (Sacrificio y culpa por infertilidad, menopausia precoz. )

Doña Noni-ARTIRTIS PSORIASICA: Cosmos (Dejar de reconocerse a si mismo)

 

Doña Culpi: ¡Ay!, qué calor hace en esta sala, por Dios. Podían haber puesto un poco de aire acondicionado. ¿Ustedes no se asfixian?

(Las demás la miran)

Doña Sufri: Pues no, no tenemos calor. Es más, el aire acondicionado está demasiado fuerte…

Doña Culpi: ¡Uf!, ¡Dios mío!, pues esto debe de ser otro de los calores que me dan… con esta menopausia precoz. Es que, ¡Ay, Dios mío!, cuánto sufrimiento…. Si es que parece que no se puede estar bien nunca.

Doña Infi: Pues por algo estamos aquí, en esta asociación…

Doña Culpi: Que por cierto, ¿qué es eso de la triple “A”? ¿Un tipo de pilas o algo así?

Doña Infi: No, mujer, es la Asociación de Auto Agresivas y Auto Inmunes. ¿Usted qué es, autoagresiva o autoinmune?

Doña Culpi: Pues…. pssss…. ¿qué quiere que le diga? Yo soy estéril, ése es mi pecado y mi cruz.

Doña Sufri: No menciones al Señor en vano… ¿Y ser estéril es una autoinmunidad?

Doña Culpi: No, mujer, yo lo que tengo es una colitis ulcerosa, que me causa un sufrimiento horroroso… pero es que, bueno, yo estoy acostumbrada a sufrir…

Doña Sufri: Ay, hija, qué vas a saber tú de sufrimiento. Para sufrimiento el de nuestro Salvador… ¡No te vayas a comparar con Él! Yo sí me puedo comparar con Él, que ya no me queda ni sangre, como Él, que la perdió en la cruz… y yo, en la cruz de vida que he tenido. Yo tengo una anemia perniciosa.

Doña Infi: ¡Uy, madre mía!… Perniciosa… Debe de ser usted malísima. Con todos los respetos, ¡eh!

Doña Noni: ¡Por Dios!, no sé qué hago aquí. Creo que me he confundido de sitio otra vez. Yo creí que venía a un consultorio médico, no a una catequesis… Tanto sufrimiento, tanto sufrimiento… Ustedes no saben lo que yo padezco, y no me quejo tanto.

Doña Culpi: ¿Y a usted qué le pasa?

Doña Noni: Me han diagnosticado una Artritis psoriásica.

Todas: ¡Uy!… Qué mal suena eso….

Doña Noni: Pues sí, suena mal cuando me muevo… y, además, duele.

Doña Infi: Pues a mí lo mío no me duele, pero tengo una ansiedad horrorosa que no me deja vivir. Me han  dicho que tengo algo de Cuasimodo.

Doña Sufri: ¡Hala, qué bruta! Querrá decir de Hashimoto.

Doña Infi: Eso, eso, menos mal. Ya me estaba entrando un complejo de jorobada terrorífico. Después de todos los complejos que he tenido en mi vida, y todos los que me han creado… sobre todo mi ex marido, además ahora tenía un complejo más.

Doña Sufri: ¡Dios santo, está divorciada!

Doña Infi: Si, hija mía, pero no por mi gusto. A mí me hubiera gustado tener unas hermosa familia, una familia como la que tuvo mi madre, unida, constante. Un marido que…. En fin, como decirlo, que hubiera salido bueno. Lo más importante en la vida de una mujer, es su familia. Y yo ya me he quedado sin ella… (llora) Soy una fracasada.

Doña Sufri: Mujer, no se ponga así, que Dios está con usted. ¿Qué le pasó? ¿Por qué tuvo que divorciarse?

Doña Infi: Porque he estado años y años aguantando la mala leche de mi marido. Pobrecillo, él no tiene culpa. Él aguantaba y aguantaba la presión de su jefe, y claro, al llegar a casa, ¿con quién lo iba a pagar? Pues con quien más quería. Si yo sé que era por amor… pero cuando se cruzó la secretaria ya no pude soportarlo más.  Pero igualmente siento que ¡he fracasado….!

Doña Sufri: Y tu también te sientes culpable, ¿verdad? Yo conozco lo que es eso… Para culpas, la mía. Tú, por lo menos, fuiste buena esposa durante un tiempo. Pero yo nunca he sido buena esposa… porque mi marido me empezó a engañar desde el viaje de novios y, aunque sigo con él, le tengo un rencor… que en cuanto puedo trato de fastidiarle.

Doña Noni: A lo mejor toda esa mala sangre que te has ido haciendo es lo que te hace tener anemia. Porque perniciosa para los demás, eres.

Doña Sufri: Mira, no estoy aquí para que me hagan psicoanálisis silvestre ¿sabes guapa?

Aunque lo cierto es que para mis hijos tampoco he sido una buena madre. Tanta amargura y tanto rencor… el Señor no me lo podrá perdonar nunca….

Doña Culpi: Por lo menos tú has sido madre y has cumplido con la especie. Yo nunca he podido darle esa alegría a mi marido. Y eso es como una losa que pesa sobre mí…. No sé si es un castigo divino, o es que estoy hecha para sufrir y punto.  ¡Uy!, discúlpenme un momento que tengo que ir al baño….. Siempre que hablo de estos temas, tengo que ir corriendo al baño.

Doña Noni: ¡Pero bueno! ¿Es que no va a venir nunca la enfermera a llamarnos? No aguanto más esta sarta de beatas. Yo, una ejecutiva con veinte empleados a mi cargo, mi tiempo es oro y no puedo perderlo. He pasado toda mi vida luchando por llegar a donde estoy ahora.

Doña Infi: ¿Y era eso lo que querías?

Doña Noni: No, yo quería ser bailarina, pero me va bien como estoy. Me hubiera muerto de hambre siendo bailarina,  y a los 25 años se me hubiera acabado la carrera. Ahora todavía tengo unos años por delante, si no fuera por estos dolores que no me dejan vivir, ya sería directora general.

Doña Infi: ¡Ay, bailarina! Como mi hija, que está estudiando en la academia de ballet.

Doña Noni: ¿Sí? ¡Qué suerte!… A mí nunca me dejaron entrar allí.

Doña Sufri:¿Por las medidas?

Doña Noni: No, mujer, porque mi padre nunca quiso.

Doña Sufri: ¡Ah!, pues hiciste bien en obedecer a tu padre.

Doña Culpi: Sí, pero mira a qué le ha llevado…. Aunque bueno, yo qué voy a decir, si soy una ruina.

Doña Sufri: Mirar, yo tengo la solución a mi problema y a mi enfermedad y a mi sangre. Lo tengo que hacer es morcilla con ella y que a todos les den morcillas….

(Quedan todas sorprendidas con la frase de Doña Sufri, y congeladas. Y se cierra el telón –si lo hay-)

 

Explicación

-Una mujer se puede autoagredir por cualquier cosa: por tener muchos hijos, por no tener hijos, por haber hecho abortos, que genera culpas, por una ruptura emocional…

Siempre hay que preguntarle cómo le van las reglas y si ha tenido embarazos y/o abortos. Toda la esfera reproductiva y afectiva es muy importante, en cambio, en el hombre no es tan importante.

A la mujer hay que historiarla en torno al factor culpa y autoagresión. Si esto está bien, su pronóstico será bueno. Si está mal… mal pronóstico. En cambio, al varón hay que indagar en el aspecto material.

-Como hemos dicho en el artículo anterior, la visión materialista del mundo puede producir enfermedad autoagresiva. La guerra, la violencia… se vuelca sobre lo material. La conceptualización de la materia llega hasta el punto de que acaba con la propia materia. No se plantea nada más que la autodestrucción.

-El ser tiende al cambio, a modificar sus estructuras, porque en esa renovación está la dinámica de la vida. Si le damos aquitamiento, se acostumbra o salta por otro lado. Por eso, muchas veces las enfermedades autoagresivas son un salto en la organización energética del ser, porque el sujeto no ha sabido darle una salida a su situación.

-La autoagresión tiene mucho que ver con el sacrificio, con el valle de lágrimas, con “coge tu cruz y sígueme”, si sufres, Dios te va a recompensar. Muchas personas se hacen daño y hacen cosas que saben que les afectan y que esa actitud es la peor, y sufren con ello, pero lo siguen haciendo. Se han metido los genes de la personalidad judeocristiana. Porque a veces hay opciones de disfrute en la enfermedad y el sufrimiento: empiezan a gozar de estar enfermos. Y piensan, en el fondo, que así Dios las va a querer más.

-Como posibles orígenes: Cuando se vive el poder (propio o sufriéndolo), el único desahogo es ejercerlo sobre otros. Y esto es muy frecuente, el marido sufre un sometimiento a un jefe y luego él somete a su mujer… que, a su vez, tiene que encontrar a alguien a quien someter. Cuando no se cumple la cascada de dominio, surge la enfermedad. Puede ser ocasionada por la falta de dominio o porque no le dominan bien.

-Igualmente a veces el motivo de la autoagresión (en personas con recursos intelectuales limitados, sobre todo), es nimio, por ejemplo: menopausia temprana…

-También puede tener que ver con el psiquismo de la persona, que deja de reconocerse a sí misma.

Estas personas que se encargan de destruir el presente, por ejemplo un gran deportista, pero se le terminará la carrera joven. O por ejemplo, gana lo lotería, pero hacienda se va a llevar casi todo… personas que tienden a ver las cosas negras. Esto es una soberbia interna, la persona razona que ella no puede controlar, dominar todo, entonces tiene una visión destructora de la vida,  no constructora. Se quedan anclados en eventos destructores del pasado.

Por eso es importante darles una visión general a estas pacientes. Ellas dirán que no son así, que no es su caso. Decirles que hablamos en general, que seguramente no sea su caso. No es un psicoanálisis. Algo, probablemente, recogeran.

Conviene reírse, y “humorizar” a la paciente, en general.

La vida abandona a uno porque se aburre. Anida en el que es alegre y disfruta.

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