Puntos suspensivos (Enero-06)

Aún es Noviembre, pero las necesidades de imprenta, nos llevan a escribir ahora, el artículo de Enero del año próximo. Irremediablemente  tenemos que  pensar en futuro.

 ¿Hemos dicho futuro?   Sí, sí, futuro. Qué curioso, ¡tenemos que pensar en futuro!

Se nos hace difícil, muy difícil. Estamos habituados a pensar en el presente y  a recordar obsesivamente el pasado; pero el futuro…

¿Existe el futuro para la especie mujer?...

Y cuando pensamos en “futuro”, no pensamos en una prolongación del presente, porque de ser así,  solo tendremos  una patética reproducción de nuestro triste  pasado… Un pasado que ha tenido como sustento una visión “mecánica” y “materialista” de la existencia.

La mecánica,  nos llevó  a ser  “máquinas”. Durante siglos, maquinas de hacer hijos.

Llegada la revolución industrial,  fuimos maquinas de trabajar.

Y siempre, y en todo tiempo, maquinas para el sexo.  Maquinas, en este caso, tragaperras, porque el sexo, tal y como se planteó por el varón, siempre ha tenido una  “compensación” monetaria –como en el caso de la prostitución- o de otro tipo, pero compensación al  fin y al cabo…

Sí, sí. Prostitución, “eso” que constituye el tercer negocio ilegal que más dinero genera en el mundo y  de la que en nuestro país, de rancio  catolicismo y  de izquierdas “progres” de tertulia de café con leche, sabe mucho: Cuatro de cada diez españoles han recurrido alguna vez a la prostitución…

¡No está nada mal, para  ser un país que tanto ha defendido a sus madres y hermanas! Pero, ¡claro!, es que ellas no son “inmigrantes”…

En ese mundo mecánico, hemos  sido también  objeto de experimentación de  causa-efecto, ley que rige  el mecanicismo:

¿Y si le damos anticonceptivos? ¿Qué pasará…?

¿Y con la píldora del día de después?  ¡Ah, pues ya veremos…!

¿Y con la extirpaciones sistemáticas de trompas y úteros? Pues también es interesante… vamos a verlo.

¿Y con los  “parchecitos” en el climaterio? ¡Uy, como si fueran ruedas de una bici… pues, puede ser interesante…

Etc, etc, etc…

En este sentido les recomendamos la película “El huevo de la serpiente”, del director Bergman.

En realidad, todo se podría reducir a una palabra: Esclavismo. Pero es que la concepción “material” del mundo, lo exige.  Para dominar la materia, necesito subyugar todo, incluso a las personas. Obviamente a las que son inferiores. Dominar la materia, para sentirse como Dios…

Estas son algunas de las ideas, que sobre nosotras hubo en el pasado. ¿Pasado?:

"Aunque la conducta del esposo sea censurable, aunque éste se dé a otros amores, la mujer virtuosa debe reverenciarlo como a un Dios.

Durante lainfancia, una mujer debe depender de su padre, al casarse de su esposo y, si el mismo muere, de sus hijos y si no los tiene, de su soberano.

Una mujer nunca debe gobernarse a sí misma."

Leyes de Manu (El Libro Sagrado de la India)

"La mujer que se niegue al deber conyugal deberá ser tirada al río."

Constitución Nacional Sumeria (Civilización Mesopotámica, siglo XX A.C.)

"Cuando una mujer tenga conducta desordenada y deje de cumplir sus obligaciones del hogar, el esposo puede someterla a esclavitud. Este servicio puede, incluso, ser ejercitado en el hogar de un acreedor de su esposo y, durante el periodo en que dura, es lícito para él (el esposo) contraer un nuevo matrimonio"

Código de Hamurabi (Constitución Nacional de Babilonia, otorgado por el rey Hamurabi, que lo concibió bajo Inspiración Divina, siglo XVII A.C.)

"La mujer debe venerar el hombre como a un Dios. Toda mañana, por nueve veces consecutivas, ella debe arrodillarse a los pies del esposo y, de brazos cruzados, preguntarle: Señor, qué desea usted que haga?"

Zaratustra (filósofo Pérsico, siglo V A.C.)"

"Las mujeres, los esclavos y los extranjeros no son ciudadanos."

Pericles (Ateniense, político demócrata, siglo V A.C., uno de los ciudadanos más brillantes de la Civilización Griega)

"La mujer es de lo más corrupto y corruptible que hay en el mundo."

Confucio (Filósofo chino, siglo V A.C.)

"La naturaleza sólo hace mujeres cuando no puede hacer hombres. La mujer es, por lo tanto, un hombre inferior."

Aristóteles (Filósofo, guía intelectual y preceptor griego de Alejandro Magno, siglo IV A.C.)

"Los hombres están sobre las mujeres porque Alá les otorgó la primacía sobre ellas.

Por lo tanto, da a los varones el doble que les des a las mujeres.

Los esposos que sufran la desobediencia de sus mujeres pueden castigarlas: desde dejarlas solas en sus camas, hasta incluso golpearlas. No legó al hombre mayor calamidad que la mujer." El Corán.

"Enemigo de la paz, fuente de inquietud, causa de riñas que destruyen toda tranquilidad, la mujer es el propio diablo"

Petrarca (Poeta italiano del Renacimiento, siglo XIV)

"El peor adorno que una mujer puede pretender tener es ser sabia."

Lutero (Teólogo alemán, protestante reformador, siglo XVI)

"Los niños, los idiotas, los locos y las mujeres no pueden y no tienen capacidad para efectuar negocios."

Enrique VIII (Rey de Inglaterra, líder de la Iglesia Anglicana, siglo XVI)

"Mientras hayan hombres sensatos sobre la tierra, las mujeres letradas morirán solteras."

Jean-Jacques Rousseau (Escritor francés, precursor del Romanticismo, uno de los mentores de la Revolución Francesa, siglo XVIII)

"Todos las mujeres que seduzcan y lleven al matrimonio a los súbditos de Su Majestad por medio del uso de perfumes, pinturas, dientes postizos, pelucas y relleno de caderas, incurren en delito de brujería y el matrimonio queda automáticamente anulado."

Constitución Nacional Inglesa (ley del siglo XVIII)

"La mujer puede ser educada, más su mente no es adecuada para las ciencias más elevadas, como la filosofía y algunas artes."

Friederich Hegel (Filósofo e historiador alemán del siglo XIX)

"Cuando un hombre sea reprendido en público por una mujer, él tiene derecho a derribarla de un puñetazo, darle un puntapié y romperle la nariz,  para que así, desfigurada, no se deje ver, avergonzada de su cara.

Y esto es bien merecido, por dirigirse al hombre con maldad en el lenguaje usado."

Le Menagier de París (Tratado de Conducta Moral y Costumbres de Francia,siglo XIX)

Nos duelen todas… ¡pero la de Roussau!...

¿Sería que se les olvidó decir que lo de “égalité”, “liberté”, “fraternité”, era solo para  “ellos”?

¿Será, que como se nos obvió de estos principios, ahora arde París?

¡Va a ser eso!  Que la revolución  solo estuvo dirigida “á les esfants de la patrie” y se olvidaron- una vez más- de  “les filles” de la “matrie” (Ma-trie es una palabra que nos acabamos de inventar para indicar el carácter de genero femenino, opuesto a pa-trie).

Sí, va a ser eso. Porque una madre trata por igual a todos sus hijos, incluso aunque tengan un “colorcito” de cara aceitunado.

Si es que… ¡Aquellos polvos… (incluidos los del cardenal Richelieu) traen estos lodos!…

¡Ven! Luego dicen que tenemos lenguas viperinas. Pero, de ahora en adelante, no llamaremos más al himno nacional francés,  “La Marsellesa”, sin “El Marsellés”.

Pero, volvamos al “pasado”…

En Grecia,  con el filósofo Leucipo, surgió la teoría del “átomo”, como la parte más pequeña de la que las cosas están compuestas: Innumerables partículas indivisibles. A partir de ahí se irá desarrollando la concepción mecanicista de la naturaleza, basada en la causalidad.

Y no es de extrañar que surgiera en Grecia, en donde el hombre  aparece ya como “individuo”, que  contempla  los acontecimientos separados de él mismo.

A partir de este momento “el hombre será la medida de todas las cosas”… Protágoras. -490 a.de.C.

Ha habido que esperar mucho tiempo, hasta hace solo unos años, para que se comprobara que el paradigma –materialista y mecanicista- sobre el que sustentó el mundo por siglos,  no era cierto.

Ha habido que esperar siglos, para escuchar a los físicos decir, que la clave de la vida no está en el conocimiento sino en el  Misterio. Que vivimos en un universo de infinitas posibilidades, en el que solo vemos, aquello que el cerebro conoce.

Ha habido que esperar,  para comprobar que la materia no existe, que ni siquiera el núcleo de los átomos es algo consiste, sino que aparece y desaparece como los electrones. Los átomos, ya no son cosas, sino “tendencias”. No hay nada en la materia, ésta es algo insustancial.

El mundo, ya no es algo independiente de mí, como observador, sino que somos parte de lo que observamos y cada uno de nosotros afecta a la realidad que contempla.

Los físicos cuánticos nos invitan a contemplar el mundo, el universo, en un sentido de unicidad y de interrelación: Las partículas no tienen ningún significado como entidades aisladas.  El mundo aparece como una complicada telaraña de relaciones existentes entre las diversas  partes de un conjunto.

En medio de ello, el lenguaje, no solo es impreciso, sino totalmente inadecuado. La realidad trasciende al lenguaje ordinario.  Y cuando se utiliza el lenguaje, se aproxima mucho a los conceptos místicos, a lenguajes de misterio.

Misterio en el que siempre se ha desenvuelto bien la mujer. Ella conoce muy bien el “misterio”, porque la vida lo es, y ella es quien la gesta.

La visión de un mundo mecanicista llevó, sin duda,  a la mujer, a una pérdida de conexión con las fuerzas de la naturaleza, a las que según parece, conoció muy bien en un pasado, del que no tenemos ya memoria. Y a una pérdida del consiguiente lenguaje para comunicarse con ellas.

La  volvió “cerrada”, casi hermética, ante lo que no fueran “sus hijitos”-como nos diría Susanita- su casa, su familia, los “suyos” y por tanto  la hizo tremendamente insolidaria.

La aportación de la física cuántica, nos puede ser un motivo de reflexión hacia el futuro.

Ha tenido que pasar mucho tiempo, para que ahora la visión  que del mundo nos dan  físicos, se parezca mucho a como intuimos que pueda ser  la fémina: Imprevisible, unitaria, solidaria, misteriosa…

Dar la visión del mundo como material y mecánico, indudablemente fue una forma de dominar la naturaleza, eliminar a la mujer y olvidarse de Dios.

¡Así nos ha ido!

El viejo  axioma  de que la “realidad” es inamovible,  nos llevó  a decir que las cosas son así… que así le pasó a la abuela… y a la madre… y a todo el mundo… No te planteas el cambio. Fue, sin duda una buena trampa.

Es hora, -y la ciencia nos avala, para que luego no digan que somos ignorantes- de que empecemos a contemplarnos bajo estos referenciales cuánticos y de que asumamos que  la  visión que podamos intuir a través de ellos de nosotras mismas, puede cambiar la realidad, la “cruda  realidad”.

Ahora, sí nos es lícito tener la seguridad de que si nos pensamos de otra manera, con nuestros sueños, ilusiones, proyectos, sin esclavismos y servilismos, podamos  recuperar la consciencia de que habitamos en un universo de infinitas posibilidades. Y esto es igualmente válido para hombrs y  para mujeres.

Hoy nos hemos inspirado en los “puntos suspensivos”. Ellos nos dejan en la incertidumbre… A nivel subatómico, la materia no está con seguridad en un lugar determinado, sino que tiene más bien “tendencia a existir” y los sucesos atómicos no ocurren con seguridad en determinados tiempos y en determinadas maneras, sino que tienen “tendencias a ocurrir”. Estas tendencias se expresan como probabilidades y todas las leyes de la física quántica se expresan a través de ellas.

Sin duda  resultan más quánticos que el punto y seguido y  que el punto final.

 

Os deseamos un quántico 2006.

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